¡Sí!
Porqué venido a ver, ¿quién soy yo...?
En quince minutos, nadie me recordara...
rt
Sin albergar ninguna esperanza
ni pretensión
de ser comprendidos.
¡Cuánto y cómo siento
con cada célula dilatada por innumerables madrugadas
entenderlo, incomprensiblemente, todo!
Ríos abruptos
absurdos e intempestivos me ahogarán entre la marea de segundos
que se desborda desde un absurdo y anegado silencio
que irrumpe desde las compuertas abiertas
de la paradoja del circo acuático
de sabernos sedientos, desiertos y vivos en la derrota.
Me sé consumida clandestinamente sin inmutarme en grado alguno
por yonquis que me desmenuzan
y lían hábiles e insaciables entre sábanas de delicioso papel arroz
para, entre calada y calada detrás de pestilentes callejones,
consumirme hasta que me desvanezca en volutas olorosas a miedo
y desvelo
que se dispersan en medio de la noche del olvido.
Algún día todo cederá su forma
y surgirán nuevas burbujas de jabón iridiscentes,
por fortuna, nada será como lo vemos hoy
y hasta el final de las tempestades llevaremos en la carne
el preciso tatuaje incoloro
de complicadas figuras con que delineamos,
inmenso éxtasis desbocado en nuestra lejana complicidad,
diseñado gota a gota con nuestra tinta entremezclada.
¡Sí! Tú y yo, estremecidos
entremezclados aún en el abismo del destiempo.
Y albergo una sonrisa secreta, porque siempre, dijiste:
Ya somos grandes amigos.
(Asumiendo que siempre
es demasiado tiempo).
¡Oh, noche! ¡Oh, refrescantes tinieblas!
Ch. Baudelaire.
|
ni pretensión
de ser comprendidos.
¡Cuánto y cómo siento
con cada célula dilatada por innumerables madrugadas
entenderlo, incomprensiblemente, todo!
Ríos abruptos
absurdos e intempestivos me ahogarán entre la marea de segundos
que se desborda desde un absurdo y anegado silencio
que irrumpe desde las compuertas abiertas
de la paradoja del circo acuático
de sabernos sedientos, desiertos y vivos en la derrota.
Me sé consumida clandestinamente sin inmutarme en grado alguno
por yonquis que me desmenuzan
y lían hábiles e insaciables entre sábanas de delicioso papel arroz
para, entre calada y calada detrás de pestilentes callejones,
consumirme hasta que me desvanezca en volutas olorosas a miedo
y desvelo
que se dispersan en medio de la noche del olvido.
Algún día todo cederá su forma
y surgirán nuevas burbujas de jabón iridiscentes,
por fortuna, nada será como lo vemos hoy
y hasta el final de las tempestades llevaremos en la carne
el preciso tatuaje incoloro
de complicadas figuras con que delineamos,
inmenso éxtasis desbocado en nuestra lejana complicidad,
diseñado gota a gota con nuestra tinta entremezclada.
¡Sí! Tú y yo, estremecidos
entremezclados aún en el abismo del destiempo.
Y albergo una sonrisa secreta, porque siempre, dijiste:
Ya somos grandes amigos.
(Asumiendo que siempre
es demasiado tiempo).
Marejada embistiendo el final.rt
29 mayo, 2012. Morelia
Fotografía: Francesco Sambo
Letras: yguana rosa
7 Comentarios:
El incienso
en silencio se consume
mientras, perfuma.
Bsos.
Y así siento que
me consumo, consumen.
Todo es consumir.
Todo pasa y todo queda, ¿verdad, querido Poeta...?
Gracias por tu hermoso haiku.
Un beso.
http://www.youtube.com/watch?v=AoleQeN9w9w
"Nos consumimos", sí; pero lo importante es que "nos consumemos".
Un beso y gracias por el vídeo. Me quedo escuchándolo.
Gracias a ti, Poeta. Besos.
http://www.youtube.com/watch?v=dx_v5qVv6H4
rt
I remember that yesterday,
I was lost a wave of violence and love sweet...
http://www.youtube.com/watch?v=ev5byDGADKs&feature=player_embedded#!
Nada es para siempre.
Publicar un comentario
<< Home